Ya lo dice el
claim de Cruzcampo: "todos necesitamos un poco de norte para poder ver"… pues el norte. Y es que viajar a cualquier lugar de la Cornisa Cantábrica es como irse a un país distinto donde todo es diferente.
Asturias es uno de esos lugares. Un sitio donde nada más entrar uno descubre que el verde es el
color patrocinado y que el sol es demasiado importante como para dejarse ver a menudo.
Parada obligatoria si se va a esta comunidad es
Gijón. La ciudad mas turística del Principado (con permiso de Llanes) por volumen de visitantes.
Para relajarse un poquito (si el tiempo acompaña) y si queréis dejar a un lado el ya manido Mediterráneo, no hay nada como la
playa de San Lorenzo. Y si no os gusta la arena o pretendéis desconectar sólo tenéis que subiros al
parque de La Providencia para disfrutar de un espacio verde y unas vistas envidiables.
Salir a
tomar unas copas en Gijón es algo muy recomendable. No podéis dejar a un lado el ambiente bullicioso que tiene la ciudad el fin de semana. Hay que dejarse llevar. Todo se concentra en torno al barrio de
Cimadevilla, o por lo menos el comienzo, donde en la
plaza del Lavaderu gentes de todas las edades se reúnen desde las 22:00 para tomar sidra, cubatas y demás bebidas espirituosas (sí, sin alcohol no eres bienvenido…). La fiesta continúa en cualquiera de los múltiples locales de la zona del puerto deportivo y de la zona de fomento (más conocida como 'los arcos'). No obstante, ahí va la recomendación
Enejota: para la zona del puerto deportivo lo mejor es el
Bulevar y para la zona de fomento, el
Bambara.
La
oferta gastronómica de Gijón es también muy amplia y variada. Podemos encontrar desde italianos pasando por indios hasta llegar a lo mas típico y propio del lugar:
las sidrerías o chigres. Si lo vuestro es lo
cool os recomendamos el
restaurante italiano Gepetto con un menú a base de ensalada de queso de cabra y ñoquis con salsa gorgonzola.
Aunque si preferís dejartos llevar por lo tradicionalmente asturiano lo mejor es ir a
La Cuadra de Xuacon, en frente de la playa de San Lorenzo, y disfrutar de su amplia carta de carnes y pescados. Todo esto acompañado de una, o varias, botellas de sidra muy frescas.
Y para disfrutar de un poco de arte nada mejor que dar el salto a
Avilés y pasarse por el
Centro Cultural Niemeyer. Lo mejor, sin duda, la exposición
Luz del artista
Carlos Saura. Una auténtica experiencia para los sentidos.
Y, como os decíamos, es necesario un poco de norte... para poder ver el norte, el sur, el este y el oeste. Y no hay más norte que el que puede verse
desde un cabo, porque allí, delante de vuestros ojos, se abrirá el
mar Cantábrico y realmente sentiréis que estáis lo más al norte que podéis.
Para ello tenéis que ir hasta el
cabo Peñas, la cuna del viento... meted piedras en los bolsillos y chicas, ese día no os peinéis: ¡¡es tontería!!
Por último, os dejamos algunos apuntes para una tarde de
shopping, que lo disfrutéis:
-
Toscana: tienda multimarca para toda la familia (calle de la Merced, 41)
-
La sombrerería: sombreros y tocados de rafia hechos a mano (calle de la Merced, 32)
-
La Merced: la mejor tienda
vintage de Asturias (calle de la Merced, 3)
-
La tienda de vino: caldos de calidad a buen precio (calle de San Bernardo, 24)
Firmado:
Jota.